Magia VUDU

La base del "vudú" está en la concepción dualista del mundo, dividida entre la conciencia de mundo visible y uno invisible

La religión del vudú

Hay dos maneras para intentar, en pocas palabras, explicar lo que es y representa la religión del vudú. Una de ellas es detallar cada una de sus creencias, explicar su misticismo, sus mitos y su filosofía religiosa y la otra es contar detalladamente una de las ceremonias haciendo incapié en los elementos básicos que la forman y que pueden ser comunes a todas las variadísimas formas de rituales según a que divinidad sean indicados o en que aldea se practiquen.

Creo que en un este artículo será interesante exponer simplemente la galería de dioses que forman el panteón "vudú", con todas sus características, protecciones que dispensan y "obligaciones" que tiene hacia sus adoradores.

En principio se cree que la palabra "vudú" procede del vocablo, que en las tierras del Dahomey y de Togo, en Africa central, "vodun" o "vaudoun", se usa para señalar a los dioses y a los espíritus, considerados siempre con una gran carga mágica y una poderosa fuerza de protección o de peligro.

Cuando los negros de Africa fueron llevados como esclavos a América se llevaron con ellos sus creencias, sus ritos y sus espíritus, los cuales, mezcladas con las creencias blancas y con los dioses de los blancos, dieron nacimiento a ésta nueva, o antigua, religión llamada "vudú" en Haití, "macumba" o "candomblé" en varios países de Sudamérica y con muchos otros nombres en el propio país de origen. Africa.

Este traslado de esclavos parece ser empezó en el siglo XVI cuando la Isla de Santo Domingo era aún española, y se incrementó con

fuerza a partir del 1677 cuando la mitad de la isla pasó a Francia; De ahí el gran número de palabras medio francesas que pueblan el ritual "vudú".

Maya Deren, citado por Hill y Williams, retrata este viaje de creencias cuando escribe: "Los esclavos se llevaron consigo sus tradiciones particulares, su lenguaje, sus dioses, su ritual, sus danzas, sus tambores, la memoria de sus tierras nativas y los nombres de sus poblaciones y ríos. Los "bokono" -magos— y los "vodú-no" —los sacerdotes— entrenados en Africa, enseñaron a las generaciones nacidas en la esclavitud".

La base del "vudú" está en la concepción dualista del mundo, dividida entre la conciencia de mundo visible y uno invisible. Es decir, todo el mundo tiene una doble función, o sea, el mar es el lugar donde se pesca, se nada, pero también es el lugar de los dioses marinos. Si uno actua mal recibe como castigo una enfermedad, o lo que es lo mismo, una enfermedad siempre es fruto de un acto malo castigado por una divinidad. Hill y Williams citan la gran importancia que tiene el nacimiento de gemelos entre practicantes del "vudú" pues significan una representación querida por los dioses de ésta naturaleza dualista del hombre.

Podemos resumir ésta primera ley básica del "vudú" en que todo lo que sucede tiene un significado doble, explicándose con lo que el suceso tiene de normal y con el simbolismo que el mismo suceso encierra.

Para empezar a detallar los dioses mas importantes del panteón "vudú", debemos mencionar primeramente la propia alma del creyente, alma que posee, como hemos indicado, dos personalidades, dos espíritus, conforme a su pensamiento dualista.

Esta alma es la que forma, después de años de la muerte, el espíritu protector del antepasado, y de ahí a considerarlo un dios no hay más que un paso.

Estos espíritus de los antepasados reciben el nombre, conjuntamente con todos los dioses del panteón, de "loa" y se dividen en dos amplias categorías. La primera de estas categorías, la de más calidad, es la que forman los dioses y espíritus venidos de Africa y conservados en la memoria. Esta categoría de dioses se conoce con el nombre de "rada".

Otra división de espíritus se conoce con el nombre de "petro", palabra derivada según parece de un gran brujo que vivió en los primeros años de la colonización de la isla y que se llamaba Pedro.

Un dios importante es Agwé, dios del mar y de lo que éste elemento ofrece al hombre, por lo tanto será patrón de pescadores y marinos.

Para la protección del campo tenemos al dios Zaka y para el cielo a Damballah-wédo, el dios serpiente protector además de los ríos y lagos quienes, a su vez, son los proveedores del agua celeste.

Badé, Sogbo y Agau son los dioses del viento, del relámpago y de la tormenta respectivamente.

Otro dios muy importante por ser el intermediario entre los hombres y los dioses es Legba, el dios que tiene como símbolo una muleta, el protector de las casas, las vallas, las puertas, el protector asimismo de los hechiceros, aunque entonces se le conoce con el nombre de Maitre Carrefour.

Entre las divinidades femeninas, que tampoco son pocas en el panteón "vudú", cabe citar a la bellísima Ezili siempre bien vestida y muy acicalada. Es una especie de Afrodita del "vudú".

Entre los dioses del combate y de la guerra citemos a Ogu, considerado también a veces dios del mar y otras como dios médico. Entonces y para diferenciar sus cualidades específicas del momento se le añadirá un palabra clave al final de su nombre, o sea y por ejemplo, Oju-badagri u Oju-je-rouge. Estas distintas características de un mismo dios se dan entre todos y cada uno de los cientos de espíritus divinos del "vudú", lo que explica la enorme cantidad de ellos que pueblan el espacio místico del haitiano.

Entre los espíritus de las tinieblas y de la muerte están primero el de la muerte, Guedé, y el archifamoso Barón Samedi señor del erotismo y dueño de los cementerios.

Todo este panteón "vudú" se parece muchísimo, aunque en mas pintoresco, al panteón griego o al romano en el sentido en que todos los dioses son mas humanos que divinos. Hacen el amor, bailan, comen, beben...

Los hombres que entienden a los dioses son naturalmente los sacerdotes y forman entre sus filas, como ocurre incluso en Africa, los que han tenido alguna extraña enfermedad o un defecto físico notable. Las explicaciones de los sacerdotes "vudú" para justificar su vocación se parecen extraordinariamente a las que dan los shamanes de Siberia, con sus mismas visiones de huesos, castigos de dioses y también enfermedades de tipo nervioso e incluso epilépsias;.

El antropólogo francés, Alfred Métraux, escribía en 1959, que un buen hechicero es el "que es al mismo tiempo sacerdote, curandero, adivino, exorcista, organizador de entretenimientos públicos y director de coros" a lo que Hill y Williams añaden que "es una figura importante e influyente en todas las actividades de la comunidad, lo mismo las seculares que las religiosas, en parte porque la iniciación y el aprendizaje que habrá efectuado puede muy bien haberle dado cierta medida de comprensión tanto psicológica como espiritual".

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fsdfsdfsdf - mod***@mail.ru 04-07-2018 20:24:04 El comentario no ha superado la verificacion
Los instrumentos de música tienen, en el "vudú", gran importancia musica y simbólica. Por ejemplo, la campanilla domina las fuerzas de Occidente: el "ason" o calabaza, las de Oriente, poseyendo además los símbolos relativos al sexo masculino y femenino; el "ogan", especie de cencerro de hierro, es el jefe del círculo mágico y esta siempre manejado por una mujer.