El Loco, un arcano diferente

La capacidad de aviso que se atribuye a esta carta no es gratuita. Obsérvese la representación de dicho arcano en cualquier baraja de Tarot.

Hablar de El Loco, no es solamente hablar de uno de los arcanos mayores, sino del arcano mayor que más polémicas ha suscitado. Los ocultistas y todos aquellos que de alguna forma u otra han tenido relación con la Cartomancia, se han sentido atraídos por sus peculiaridades. Y es que las connotaciones de esta carta la hacen especial en muchos aspectos.

CAPACIDAD DE AVISO Y PRECAUCION

Las cartas por sí solas no suelen aconsejar, se limitan a sugerir situaciones favorables o desfavorables para el consultante. Dar consejos es trabajo del intérprete, que lo hace a partir de la lectura de los arcanos que tiene extendidos sobre la mesa.

Sin embargo encontramos algunas excepciones entre los arcanos menores. Se trata de cartas que aconsejan directamente al individuo y que ya no dependen de una interpretación subjetiva, porque por si solas advierten.

Entre los arcanos mayores, solamente existe una carta de estas características: El Loco. Algunos ocultistas le atribuyen la capacidad de aconsejar precaución, prudencia y reflexión antes de la acción. Para ellos, siempre que aparezca El Loco en una lectura de Tarot, se debe recomendar precaución al consultante, porque en alguna de las cartas que rodean o acompañan a este arcano, se encuentra el peligro. Si además El Loco aparece invertido, la precaución deberá ser mayor, puesto que el peligro también será más grande o la habilidad del consultante para resolver su problema, menor.

La capacidad de aviso que se atribuye a esta carta no es gratuita. Obsérvese la representación de dicho arcano en cualquier baraja de Tarot. El Loco es siempre un joven que se encuentra al borde de un precipicio y dispuesto a seguir andando. No se da cuenta del peligro que corre si da un paso más, porque mira hacia el vacío y está totalmente ausente. Al Loco le acostumbra a acompañar un perro que ladra para avisarle del grave error que va a cometer; sin embargo, el joven sigue adelante.

El peligro está ahí, delante de El Loco y, por lo tanto, delante del consultante, que debe tener en cuenta el aviso de la carta.

EL FARDEL Y LOS OTROS SIMBOLOS

En cada una de las cartas del Tarot los símbolos desarrollan un papel importantísimo. Los principales de El Loco son: el sol que luce en el cielo, símbolo de fuente de vida, la rosa blanca que el joven sostiene en la mano, símbolo de pureza, el. perro que lo acompaña, símbolo de amistad fiel, la vara de la que cuelga su fardel, símbolo de poder, y el fardel que simboliza el Registro Akashico. Excepto el fardel, los demás símbolos reaparecen en otros arcanos mayores. Aunque no concretamente las rosas blancas, las flores en general aparecen en El Mago-I o en La Emperatriz-III. El sol aparece en diversos arcanos mayores; incluso tiene una carta propia. La vara está en manos de El Mago-I, del guía de El Carro-VII y de El Ermitaño-IX. En cuanto al perro, juega un papel importante en La Luna-XVIII. Véase pues que sólo el Registro Akashico pertenece exclusivamente a El Loco.

El Registro Akashico representa la suma total de la memoria universal, la herencia que todo hombre lleva consigo en el momento de su nacimiento y que yace en su subconsciente.

Me permito hacer observar al lector que en ningún momento me he referido a El Loco por su número; puesto que éste parece ser la incógnita o el dilema fundamental. Existen dos opciones: la de darle el número cero y colocarlo al principio de los arcanos mayores y la de no darle número o atribuirle el XXI y colocarlo entre El Juicio y El Mundo.

EL INFINITO Y LA NADA

No hay nada seguro sobre la ordenación de los arcanos mayores, aunque, exceptuando el arcano que nos ocupa, parece que se ha llegado a un acuerdo en cuanto a su colocación. Pero veamos qué diferencias hay entre El Loco-O y El Loco-XXI.

El cero lo comprende todo, el principio y el fin, es el infinito y no es nada. Cuando El Loco se encuentra al principio de los arcanos mayores, el Registro Akashico está en el subconsciente del individuo y espera aflorar con las experiencias de quien lo transporta. Representa el espíritu encarnado, el individuo antes de adquirir sabiduría. Si El Loco se encuentra entre El Juicio y El Mundo, su número no tiene valor simbólico, se le ha atribuido el XXI, pero matemáticamente sigue siendo cero. En este caso el Registro Akashico del individuo ya ha aflorado y se ha enriquecido con las experiencias. Por tanto el espíritu se desencarna para ser única y exclusivamente el cero, el infinito y la nada, y obtener así la plenitud.

Parece que antiguamente El Loco se acostumbraba a colocar al principio de los arcanos mayores. Ha sido la tendencia, relativamente moderna, de atribuir una letra del alfabeto griego a cada arcano mayor, la causa de que aparecieran las dudas entre los ocultistas, porque no hay ninguna letra del mencionado alfabeto que tenga el valor cero.

De muchos es sabido que las barajas de cartas española y francesa, tienen su origen en los arcanos menores del Tarot. En el caso de la baraja española, cada uno de los palos perdió el diez y la reina-13. En el caso de la francesa, únicamente desapareció el caballero-12.

Los arcanos mayores no trascendieron, posiblemente porque en el objeto lúdico de las barajas modernas no tenían lugar dichas cartas. Es evidente que las combinaciones numéricas que permiten los arcanos menores no son posibles con los arcanos mayores. Pese a ello, El Loco sí subsistió y apareció en las modernas barajas bajo la forma de Comodín. Fue su problemático número cero el que le proporcionó la posibilidad de seguir viviendo fuera del Tarot. Por esto el Comodín sirve para todo, lo es todo y no es nada; sin embargo, ¿qué valor tiene?